Si hay algo que destaco de Bravely Default es que tiene, por lejos, uno de los mejores sistemas de clases que recuerdo en algún videojuego (y, dicho lo anterior, asumo que es redundante agregar que fue una experiencia buenísima). Por lo mismo, en el momento en que anunciaron Bravely Second: End Layer supe que estaría condenada a tenerlo.

Eso sí, jamás esperé que un minijuego se comiera toda la experiencia.

El asunto es sencillo: Bravely Second es un juego muy en línea de su predecesor, con un gigante abanico de clases, diálogos inteligentes y un sistema de batalla único dentro del género. Todo comenzó de forma maravillosa dentro del prólogo e inicios del capítulo 1, momentos donde pude familiarizarme con los personajes, algunas de las nuevas clases y con las nuevas mecánicas. So far, so good.

Hasta que un NPC de mierda me dice “¿oye, por qué no pruebas con Chompcraft?”. Y creo que la mejor forma de describir ese momento es un dealer de pasta base que te ofrece una “muestra gratis sin ninguna clase de compromiso”.

(pero te arruina la vida).

La premisa es simple: tu party debe hacer peluches para posteriormente venderlos, ¿qué puede haber de terrible en eso? (aparte de, eh, ¿todo?). Cada uno de los miembros de tu equipo tiene un rol: Magnolia regula la eficiencia (cuántos peluches harán por ronda), Tiz define el precio, Edea determina el tiempo (cuánto tardarán en hacer X peluches) mientras que Yew la rareza (más bien, la probabilidad de que tu peluche sea “especial”, por ende más caro). Los personajes poseen una herramienta que puede subirse de nivel para mejorar en su rol y después de eso empieza una medianamente compleja mecánica en la cual el jugador debe estimar la relación costo/beneficio mientras pelea constantemente contra el reloj.

Y, como es muy complejo para ponerlo en palabras, aquí dejo un video hecho por alguien infinitamente más bueno que yo:

¡El minijuego es increíblemente adictivo!  :eeek:  Cada vez que termino una ronda siento la necesidad imperiosa de comenzar otra más (sea por la razón que sea). Es más: con un poco de vergüenza asumo abiertamente que no he tocado la historia principal desde el minuto en que desbloqueé esta parte… e incluso me he encerrado en el baño del trabajo como una drogadicta de mierda que necesita hacer “un peluche más”.

S H A M E  O N  M E.

Ahora que logré despegarme un poco de Fire Emblem: Fates, estoy tomando de nuevo Bravely Second y espero *cruza los dedos* poder llegar por lo menos al capítulo 2. Eso sí, como hoy sale Odin Sphere: Leifthrasir no sé hasta qué punto mis buenas intenciones alcanzarán buen puerto.

En cuanto pulas mis técnicas, de seguro haré una guía sobre esto; pero la pregunta que me quita el sueño es ¿alguien más tiene este terrible vicio?. De verdad ha sido terrible: ¡busco excusas que justifiquen cada ronda que hago! (desde algunas medianamente coherentes como “¿cómo voy perder el bono de snack? hasta algunas como “la música de fondo es buenísima”).

En fin. Rezaré por todas ustedes, almas atormentadas, para que no lleguen a los extremos en los que yo caí (en mi defensa: hubo alguien más ocioso que yo que incluso hizo un amigurumi de verdá, ver la featured image).

¡Hasta la próxima! <3.

Written by Soaney
A true patriot. Madre de todos los luma, The Boss en NintendoChile.com y spartan suicida en Halo. May the stars shine down on you.